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Historia

 

Históricamente la Tierra de Dobrin abarca el territorio ubicado entre los ríos: Vístula, Drwęca y Skrwa. Nuestros antepasados eslavos se asentaban en este territorio desde el siglo VI. Por aquel entonces encontraban aquí condiciones climáticas idóneas, tierras fértiles, bosques llenos de animales silvestres, lagos y ríos que garantizaban abundancia del agua y llenos de peces. quentaban en este territorio e natural cicleta. Numerosas islas y penínsulas lacustres favorecían el asentamiento permanente ya que constituían una defensa natural contra huéspedes no invitados. Los arqueólogos siguen descubriendo en este territorio testimonios de la presencia de cazadores de la época del mesolítico (8000-4400 a. C.) y de primeros agricultores del neolítico medio (3500-2500 a. C.). En el segundo y primer milenio antes de Cristo vivía aquí la gente con una rica vida espiritual, creadores de las culturas reconocidas por la forma de los recipientes cerámicos (p.ej. vasos embudos o ánforas globulares) o por sus ornamentos: cerámica cordada o de bandas.

 

El poblado en Nowogród cerca de Golub-Dobrzyń, localizado sobre una empinada colina cónica cerca del lago Grodno, es un ejemplo del asentamiento en el mismo lugar idóneo de los pueblos que venían aquí sucesivamente. Antes de tres, dos miles de años esa colina formaba una península o una isla. Hoy en día en el lugar de viviendas hay campo de cultivo cubierto de restos de cerámica típica de la cultura lusaciana (alrededor de 1500 a. C.) y Edad de Hierro. En aquel entonces en este lugar aparecieron nuestros antepasados eslavos quienes construyeron un asentamiento defensivo - poblado típico de la Alta Edad Media. El poblado perduró hasta el siglo XIII cuando se empezaron a fundar aldeas y ciudades modernas a base del derecho de Chełmno y polaco, con edificios de piedra y fortificaciones.

 

Entre los siglos VIII y XIII los poblados de este tipo cercados por una empalizada y diques de tierra se localizaban a ambas márgenes del río Drwęca que constituía una frontera entre dos distritos hermanos del Ducado de Mazovia: Tierra de Dobrin y Tierra de Chełmno. Su función era servir de protección contra los ataques de Prusianos, Lituanos y Rutenos. Todavía hoy es posible notar que estos poblados podían comunicarse por medio de señales visuales: el humo durante el día y el fuego durante la noche, lo cual les permitía advertirse contra el enemigo. Los arqueólogos identificaron en la Tierra de Dobrin 30 poblados de la Alta Edad Media con lo cual se confirma el hecho de que esta parte de Mazovia era densamente habitada y bastante bien desarrollada ya en los albores del estado polaco. A partir del siglo XI el Distrito de Dobrzyń pertenecía a la línea mazoviana de la dinastía de los Piastas asentados en Płock. Dobrzyń era entonces un poblado defensivo y una sede de castellanía. En el siglo XII y XIII los Prusianos defendiéndose de la imposición del cristianismo organizaban incursiones en Mazovia, lo que llevó al duque Conrado a servirse de la orden de Caballeros Prusianos de Cristo para apoyar la misión cristianizadora de la Orden Cisterciense de Łekno en Wielkopolska. Los caballeros asentados en Dobrzyń en 1228 (llamados desde entonces los Caballeros de Dobrin) no desarrollaron una actividad esperada. En el mismo tiempo el duque hizo venir a la Orden de los Caballeros Teutones (Caballeros Teutónicos del Hospital de Santa María de Jerusalén) con los que se juntarían los Caballeros de Dobrin, en su mayoría también alemanes. Estos acontecimientos fueron la causa de grandes problemas para Polonia, ya que los Caballeros Teutones por un largo tiempo y de un modo agresivo se asignaban el derecho a la Tierra de Dobrin como dote de los Caballeros de Dobrin que antes había sido recibido por Conrado de Mazovia. Como resultado de los conflictos incitados por los Caballeros Teutones acerca de los derechos a varias regiones de Polonia, durante dos siglos (XIV y XV, hasta el Homenaje de Prusia en 1525) la Tierra de Dobrin cumplía función de una antemuralla por el lado del Estado de la Orden Teutónica.

Todos los reyes de Polonia – de Vladislao Jagellón al último rey Estanislao Augusto Poniatowski - colocaban en el borde de los sellos grandes de la Corona el escudo de la Tierra de Dobrin entre los distritos más importantes del estado polaco. El escudo aparece también en las tumbas de Vladislao Jagellón y Casimiro Jagellón en la Catedral de Wawel.

En los 300 años de la República, la Tierra de Dobrin pertenecía oficialmente a la provincia de Inowrocław. Los parlamentos locales de ambas provincias cuyavianas – de Brzeg y de Inowrocław – se reunían en Radziejów y no se ocupaban de los asuntos de la región al otro lado del río Vístula. En 1352, tras la muerte del último duque de Dobrin, el castellano pasó a ser el principal representante del poder real en la región. Informalmente cumplía función del voivoda y la Tierra de Dobrin constituía una unidad administrativa autónoma casi igual a voivodato. La sede del starosta (un oficial real que cumplía funciones administrativas, judiciales y executivas y poseía el derecho de espada) y el tribunal se encontraban en el castillo antiguamente perteneciente a la Orden Teutónica en Bobrowniki, los parlamentos locales se reunían en Lipno. A partir de la paz de Toruń en 1466 el siglo XVI fue un período de calma y estabilidad en la Tierra de Dobrin. Las ciudades fundadas en la Edad Media (Dobrzyń – antes de 1239, Górzno – 1327, Rypin 1345, Bobrowniki – 1403, Skępe – 1445) eran centros del intercambio de productos artesanales y agrícolas, mientras que las propiedades caballerescas y conventuales fortalecían su economía. Los bosques favorecían el desarrollo de la caza, apicultura y diversos ramos de la industria forastera como producción del alquitrán o carbón de leña y engrases del alquitrán de abedul. Los ríos Vístula y Drwęca se utilizaban para maderadas y transporte de productos artesanales y agrícolas a Toruń y Gdańsk. El nivel de vida de la clase caballeresca lo demuestra el tesoro de la familia Piwo del siglo XVII que contiene plata de mesa y excelentes joyas, hallado en el lugar del poblado en Skrwilno. El siglo XVII hasta los años 60. estuvo marcado por invasiones de Suecos, incendios de castillos, ciudades y aldeas así como epidemias mortíferas. El proceso de reconstrucción económica y renacimiento cultural que sobrevino después fue interrumpido en los años 1700-1721 durante la Gran Guerra del Norte. Es cuando las marchas destructoras de los ejércitos suecos, sajones, rusos y polacos devastaron la Tierra de Dobrin.

Tras los gobiernos estériles de la dinastía Sajona (1697-1763), Polonia recuperaba sus fuerzas gracias a los educados en las Escuelas Pías y la Real Academia así como el círculo de cultos patriotas - creadores de la Comisión de Educación Nacional (el primer ministerio de educación en Europa) y autores de la Constitución del 3 de Mayo (primera en Europa y segunda después de la americana). Se agilizaba la administración, se ordenaban las ciudades, se construía el ejército, se hacían planes de desarrollo de la industria moderna (para aquellos tiempos). Estos cambios no pasaron desapercibidos para vecinos enemigos quienes hicieron desaparecer a Polonia como estado con ayuda de la parte anarquista y egoísta de la nobleza. Después del Congreso de Viena (1815), la Tierra de Dobrin pasó a ser ocupada por Rusia hasta el año 1916.

Los habitantes de la Tierra de Dobrin participaron en todos los levantamientos. También en 1920, cuando la Rusia bolchevique invadió Polonia, defendieron la independencia recuperada apenas hacía una año. Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) la Tierra de Dobrin fue incorporada al Reich alemán. Los polacos fueron privados de sus derechos y sometidos por los alemanes a crueles represiones y desplazamientos. Una gran parte de los intelectuales, maestros, activistas sociales, clero y patriotas identificados por sus cohabitantes alemanes fue sometida a torturas bestiales y asesinada ya en los primeros años de ocupación. No todos los vecinos alemanes participaron en la exterminación y la persecución de polacos, sin embargo, por el miedo del terror de los nazi no se opusieron activamente a sus actos crueles. Los alemanes seguían exterminando a los polacos hasta los últimos días de su presencia en Polonia. El Museo de la Tierra de Dobrin en Rypin que se encuentra en una antigua sede de Gestapo

presenta una exposición estremecedora sobre aquellos crímenes. No obstante de correr peligro de muerte los patriotas actuaban en la Tierra de Dobrin asociaciados en organizaciones entre las cuales el más numeroso fue el Ejército Nacional (Armia Krajowa).

En casi todas las poblaciones mayores se pueden ver monumentos, obeliscos y tablas conmemorativas dedicados a héroes nacionales y en los cementerios se encuentran tumbas de participantes en levantamientos nacionales: de la Insurrección de Kościuszko (1794) en Świedziebnia, Trutowo, Wielgie, del Levantamiento de Noviembre (1830–1831) en Obory, Skępe, Górzno y del Levantamiento de Enero (1863–1864) en Radziki Duże, Rypin, Chrostków, Szczutowo, Tłuchwa, Wąpielsk, Trąbina, Ligów, Skrwilno, Skępe y Sadłów. Los defensores del país contra la invasión bolchevique en 1920 se conmemoran en Skępe, Dulsk y Ostrowite. La cruz como símbolo de martirio conmemora la ofrenda de vida del cura Jerzy Popiełuszko y es a la vez un signo de lucha por independencia en los últimos años del gobierno comunista en Polonia. La cruz se encuentra situada junto a la presa que une la margen cuyaviana de Vístula con la de Dobrin.

Entre los elementos del paisaje de casi cada pueblo hay que indicar capillas de piedra y cruces de acero o madera localizadas al lado de los caminos, que por motivo de fechas e invocaciones patriótico-religiosas inscritas en ellas adquieren función de documentos históricos. En otoño de 1939 los alemanes las destruían tenazmente considerándolas como símbolos de la esencia del ser polaco. Hoy en día la presencia de las capillas y cruces en el paisaje de la Tierra de Dobrin es el resultado de la valentía demostrada por vecinos de una población dada que por razones religiosas y patrióticas arriesgaban su vida escondiendo fragmentos de capillas y cruces durante toda la ocupación y al fin de la guerra intentaron reconstruirlas en su forma original.

Dos polacos contemporáneos con méritos históricos para Polonia y el mundo son oriundos de la Tierra de Dobrin. El primero es Lech Walesa (nacido el 23 de septiembre de 1943 en Popowo en distrito Lipno) – líder heroico del sindicato Solidaridad („Solidarność”), activista político, presidente de la República Polaca (1990-1995), galardonado con el premio Nobel de la Paz en 1983. El segundo es Leszek Balcerowicz (nacido el 19 de enero de 1947 en Lipno) – un economista destacado, activista político quien llevó a cabo una obra sin precedentes. Como ministro de finanzas en el gobierno de Tadeusz Mazowiecki (1989-1990) realizó su propio plano de transformación de Polonia de una economía socialista de planificación estatal a una economía social de mercado. En 8 países 11 escuelas le concedieron el título de doctor honoris causa.